19/8/2014

LA ESCUELA BALEAR DE LA ESPALDA (EBE) ABRE SU PRIMERA UNIDAD HOSPITALARIA EN EL HOSPITAL DE LLEVANT

La unidad del Hospital de Llevant se suma al centro abierto el año pasado en Manacor, disponiendo ya de siete instalaciones en Mallorca Un programa de ejercicio físico adecuado constituye la mejor herramienta para prevenir el dolor de espalda La unidad del Hospital de Llevant, que además cuenta con piscina para ejercicios, está abierta a todas las personas, no sólo a sus pacientes • La cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia, las hernias discales, la escoliosis, la artrosis, las ciáticas o las contracturas musculares son algunas de las patologías más frecuentes que pueden generar dolor de espalda, y pueden derivar en dolor crónico y limitación de la autonomía y la movilidad. • El ejercicio físico adecuado es la mejor herramienta para prevenir la aparición del dolor de espalda • El equipo profesional multidisciplinario de la EBE (médicos, fisioterapeutas, especialistas en ejercicio físico y deporte) desarrolla, con muy buenos resultados, programas de ejercicio físico individualizados y supervisados medicamente. Portocristo, 19 de agosto 2014. El 80% de la población balear sufre dolor de espalda en algún momento de su vida, según la Escuela Balear de la Espalda (EBE). Es, por tanto, una problemática a la que tienen que hacer frente muchísimas personas y es importante poner recursos a disposición de la población para afrontarla y para prevenirla. La EBE y el Hospital de Llevant han unido esfuerzos para ofrecer este servicio a la población de la comarca. La EBE fue creada hace 18 años por la Fundación Kovacs con el objetivo de mejorar la educación sanitaria y la prevención de las dolencias de la espalda en la población general y, en especial, en pacientes o colectivos con mayor riesgo de sufrirlas, además de para ayudar a quienes las padecen a mejorar su situación y recuperarse. Ahora, al sumarse a la red de centros abiertos por la EBE, el Hospital de Llevant, en su línea de atención integral y de proximidad, quiere ofrecer un nuevo servicio a los ciudadanos de la comarca de Llevant, acercándoles un centro de ejercicio supervisado y controlado médicamente para quienes tienen dolencias de espalda o quieren prevenirla. Aparte de la artrosis, hernias discales, escoliosis, las causas más frecuentes del dolor de espalda son las contracturas o sobrecargas musculares. A la EBE, con sede central en la Fundación Kovacs y unidades de ejercicio en S’Aiguablava Palma, S´Aigua Blava Maioris, Fisioplanet, Urban Wellness y Manacor, se une ahora al Hopistal de Llevant, para poner en marcha un nuevo centro, que será la primera unidad hospitalaria de la EBE. Cabe destacar que en la unidad de la EBE del Hospital de Llevant, además de gimnasio adaptado específicamente a las necesidades de los pacientes con dolencias de espalda, cuenta con una piscina para la realización de ejercicios. Por tanto, así, la unidad del Hospital de Llevant se es una de las más avanzadas y completas de la EBE. Al frente de la unidad del Hospital de Llevant estará el subdirector de la EBE, Andreu Galmés, que, a su vez, es el responsable del centro abierto por la EBE el pasado año en Manacor. Programas de recuperación y de prevención En el unidad hospitalaria de la EBE en el Hospital de Llevant, al igual que en el resto de sus centros, se desarrollan programas de ejercicio físico dirigidos tanto a personas que padecen o han padecido dolencias de la espalda (lumbalgia, dorsalgia, cervicalgia, hernias discales, escoliosis, espondilolisis, espondilolistesis, artrosis, ciáticas, contracturas musculares); pacientes con dolor crónico de espalda y con limitación de su autonomía y movilidad; como también a personas, sin dolor, que quieren empezar un programa de ejercicio físico adecuado para su columna para realizarlo por su cuenta en un futuro. Según el director de la EBE, el Dr. Mario Gestoso, “el dolor de espalda es la patología más frecuente entre los ciudadanos de Baleares y muchas de sus causas provienen de una musculatura débil e insuficiente para realizar determinados esfuerzos físicos o malos hábitos posturales y si no son tratadas pueden convertirse en generadoras de dolor crónico”. Gestoso añade que “los procesos dolorosos, en muchas ocasiones, impiden el desarrollo de una vida normal reduciendo la capacidad funcional y el grado de actividad física diaria.” En algunos casos, los tratamientos consisten en la preinscripción de medicamentos (anti inflamatorios y calmantes, habitualmente), intervenciones neurorreflejoterápicas (NRT) e incluso, en ocasiones, es preciso aplicar técnicas quirúrgicas. También hay pacientes que deben seguir procedimientos fisioterapéuticos y programas de recuperación a través de ejercicio físico, bien como principal manera de recuperarse, o como complemento de alguno los tratamientos anteriormente señalados. Los profesionales de la EBE realizan programas de ejercicios individualizados, basados en un trabajo de equipo coordinado con médico, especialistas de la actividad y educación física, fisioterapéuta, encaminados a disminuir el riesgo de padecer dolores de espalda o acelerar la recuperación de la movilidad. A la unidad del Hospital de Llevant de la EBE podrán acudir tanto pacientes derivados por los propios médicos del hospital como personas externas al hospita. Con supervisión médica, se desarrolla un servicio de entrenamiento personal y de asesoría en sala, además de clases especiales dirigidas para mejorar y aliviar las patologías de la espalda. En él trabajarán profesionales cualificados que prescribirán las rutinas físicas y que se encargarán de su desarrollo controlado. Desde 2001, 1.488 personas ya han realizado los programas de ejercicio de la EBE con un 95% de éxito y un 93% de dichas personas lo recomiendan a sus familiares y amigos

16/6/2014

Video de la EBE en Fisioplanet.

Gracias al programa de Canal 4tv "vida saludable" presentado por Marga Noguera os hacemos llegar un reportaje de la unidad de ejercicio físico de la EBE en el centro de fisioplanet. (Puedes visualizar el reportaje a partir del min. 17'50").

Ver video en you tube

24/5/2014

Pronostica la eficacia de la neurorreflexoterapia (NRT)

Un nuevo estudio científico realizado por la Fundación Kovacs y publicado en la prestigiosa revista Spine Journal va ha permitir predecir de manera fiable la probabilidad de mejoría que tiene cualquier paciente con dolencias de cuello o espalda, si se le realiza una intervención neuroreflexoterápica -NRT- en el Sistema Nacional de Salud.

Para conocer más acerca de este estudio y/o poder conocer la eficacia de este tratamiento en tu caso concreto visita el siguiente enlace: www.pronosticonrt.es

22/1/2014

actitud mental

Una vez que se ha padecido un episodio de dolor de espalda, tienen mayor riesgo de que el dolor dure más y reaparezca con mayor facilidad aquellas personas que adoptan una actitud evasiva ante él. Esta actitud se caracteriza por: - Creer equivocadamente que el dolor es el resultado de una lesión de la estructura de la columna vertebral. - Reducir la actividad física -e incluso abandonar el trabajo- por miedo al dolor. - Adoptar una actitud catastrofista ante el futuro; creer que el dolor va a limitar la calidad de vida eternamente. - Abusar de los medicamentos, especialmente de los calmantes. A la inversa, entre los que se enfrentan al dolor los síntomas duran menos y es menos probable que reaparezcan. Esta actitud implica: - Saber que el dolor no suele reflejar la existencia de una lesión, sino sólo un malfuncionamiento de la musculatura. - Mantenerse lo más activo posible y seguir trabajando, y evitar tan sólo lo que el dolor impide hacer. - Asumir que el dolor tiende a mejorar con el tiempo y que en los casos en los que esto no ocurre es posible adaptarse a él sin necesidad de renunciar a casi nada. - No tomar medicamentos, o hacerlo sólo excepcional y transitoriamente si las molestias empeoran.

4/12/2013

Que la espalda envejezca, ni causa dolor ni es un motivo para operarla

Según los resultados de un estudio de la Fundación Kovacs, que publica Neuroradiology, una de las principales revistas científicas internacionales en el campo de la radiología • Tradicionalmente se ha creído que el desgaste de los discos intervertebrales (o “degeneración discal”) era una causa de dolor crónico, por la que frecuentemente se ha operado a los pacientes. • Este estudio demuestra que, realmente, incluso en sus fases más avanzadas la degeneración discal no aumenta el riesgo de padecer dolor lumbar crónico, y que el 47% de los adultos sanos muestran signos de degeneración avanzada pero ni tienen dolor ni lo han tenido jamás. • Todo apunta a que la “degeneración discal” sólo refleja el proceso normal de envejecimiento, y no es una enfermedad, causa dolor ni requiere tratamiento. La aplicación de estos resultados evitará miedos y riesgos innecesarios a los pacientes, y eliminará gastos superfluos para el sistema sanitario. La degeneración discal consiste en el desgaste del disco intervertebral que separa las vértebras. A partir de los 30 ó 40 años todos los humanos presentamos signos de “degeneración discal”, y hasta hace poco se consideraba como una enfermedad que causaba dolor de espalda crónico y por la que en muchos casos se colocaba una prótesis de disco intervertebral o se fijaban las vértebras (“fusión o artrodesis vertebral”). Sin embargo, en los últimos años se ha planteado que la degeneración discal podría no ser una enfermedad, sino sólo parte del proceso normal de envejecimiento. Para determinar si la degeneración discal se asocia o no a dolor lumbar crónico, la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) ha realizado el estudio “La relevancia de la degeneración discal avanzada, como causa de dolor lumbar”. Este asunto genera unos ingentes intereses comerciales, pues las prótesis discales y las fusiones vertebrales que se realizan en todo el mundo por degeneración discal suponen decenas de miles de millones de euros de facturación. Por ese motivo, y para asegurar su imparcialidad, este estudio ha sido financiado íntegramente por la Fundación Kovacs, sin participación de la industria sanitaria ni de entidades con ánimo de lucro. La fiabilidad y relevancia de sus resultados, ha llevado a que el estudio fuera refrendado por Neuroradiology, publicación oficial de las Sociedades Europea y Española de Neurorradiología, que ha adelantado la publicación de su versión electrónica.* La asociación entre degeneración discal grave y el dolor lumbar no es significativa Para llevar a cabo el estudio se hizo una resonancia magnética lumbar a 304 adultos de entre 35 y 50 años. A 240 se les había pedido por dolor lumbar crónico, mientras que los restantes 64 no padecían ni habían padecido nunca dolor lumbar. Los radiólogos desconocieron si las imágenes que estaban evaluando correspondían a personas con dolor lumbar crónico o sanas; sólo informaron del grado de degeneración discal que mostraban sus resonancias magnéticas. La fiabilidad de esa determinación había sido previamente evaluada. En la fase de análisis se desarrollaron modelos de regresión logística multivariante para determinar si existía una asociación entre los signos de degeneración discal grave y la existencia de dolor lumbar, teniendo en cuenta otros factores que podían influir en ella (edad, sexo, existencia de protrusión o hernia discal, existencia de signos Modic -cambios en las vértebras adyacentes al disco degenerado-, grado de actividad física, etc.). El Dr. D. Estanislao Arana, radiólogo de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología y del Instituto de Investigación en Servicios de Salud en Valencia, explica que “se observaron imágenes de degeneración discal grave en el 46,9% de las personas sanas, en las que no cabe duda de que ese hallazgo era irrelevante puesto que no tenían ni habían tenido dolor lumbar en ningún momento de su vida”. Entre los pacientes con dolor crónico, esa proporción fue del 65,8%. Los modelos de regresión mostraron que la asociación entre degeneración discal avanzada y dolor lumbar deja de ser significativa cuando se tiene en cuenta la existencia de otros hallazgos radiológicos (“protrusión o hernia discal” y “signos Modic”). Según indica el Dr. D. Francisco Kovacs, director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda, “estos resultados confirman que la degeneración discal, incluso muy avanzada, se observa en muchos adultos perfectamente sanos, y no es una causa importante o frecuente de dolor. Probablemente, presentar discos “muy degenerados” no sea más grave que tener arrugas en la piel; refleja que el tiempo ha pasado y el tejido ha envejecido, pero ni es una enfermedad, ni causa dolor, ni requiere tratamiento. Quienes tengan discos degenerados no tienen por qué preocuparse; sólo deberían hacer ejercicio, igual que quienes tengan unos discos pletóricos”. Importantes consecuencias: evitar cirugía innecesaria debida a hallazgos inocentes El 80% de los humanos tiene dolor lumbar alguna vez en su vida y, en todos, los discos intervertebrales se desgastan tarde o temprano. Por eso, es muy común encontrar personas con dolor lumbar que además tienen degeneración discal. Sin embargo, este estudio demuestra que esas características simplemente coexisten, pero la degeneración discal no es la causa del dolor. Esto significa un cambio de concepto radical, pues hasta ahora el dolor atribuido a degeneración discal era el motivo más frecuente por el que se colocaban prótesis discales y se realizaban fusiones vertebrales en la sanidad pública y privada española. Este estudio sugiere que, tal y como plantean las más recientes guías de práctica clínica norteamericanas basadas en el conocimiento científico, seguir haciéndolo podría significar el derroche de cientos de millones anuales de euros y exponer a los pacientes a los riesgos y perjuicios innecesarios derivados de una operación que no se dirige a la verdadera causa de su dolor. “La fusión vertebral tiene unas indicaciones muy claras, en las que mejora la evolución de los pacientes, como ciertas fracturas traumáticas graves o algunos casos de compresión de las raíces nerviosas por el deslizamiento de una vértebra sobre otra (la “estenosis espinal por espondilolistesis”)”, –señala el Dr. Kovacs-, ”pero seguir operando la degeneración discal, cuando ya se ha comprobado que no es una causa de dolor, simplemente carece de sentido”.